Hay muchos factores que influyen en la conversión, y hay que ponerlo lo más fácil posible al posible comprador para que obtenga la información necesaria y acabe comprando. Que alguien llegue a la página de producto ya se puede considerar un logro (una “micro-conversión” como lo llama Avinash Kaushik), pero es necesario tener diversas funcionalidades para cerrar la venta…

  • Botón de “Añadir al carrito“, por supuesto la más importante. No me voy a entretener en cuál es el mejor color o posición, ya hay mil estudios de ello, solo que tiene que ser un call-to-action muy destacado, fácil de encontrar.
  • Precio, título, seleccionador de tallas y cantidad  y esas obviedades. Para el precio también ayuda tener el precio tachado si es que está de rebajas. Y también puede ayudar a la conversión tener un contador de stock aproximado, o mensajes que crean urgencia como “Solo quedan 2″.
  • Descripción del producto: obviamente cuánto más descriptiva y detallada sea mejor. Conviene tener diferentes apartados para estructurar mejor la información y así informar solo de lo que necesite el consumidor sin que tenga que buscar la información que quiere en párrafos y párrafos de texto. La información debería ser no solo del producto, sino también de tiempos de envío, SKU, consejos sobre cómo cuidar/limpiar el producto, política de devoluciones, las medidas del modelo, etc. ¡Y ten en cuenta el SEO!
  • Imágenes del producto: lógicamente ayudan mucho a convertir. Personalmente prefiero las imágenes con persona, así puedes ver más o menos el tamaño, e incluso para ciertos productos (joyas por ejemplo) puede ayudar poner una regla en la imagen. También conviene tener la funcionalidad de zoom para poder ver las imágenes de cerca (especialmente útil a la hora de vender ropa online para poder ver mejor el tejido y así dar una idea de cómo será el tacto), o incluso una vista panorámica (también llamado “pan view”, o “360º”) para poder rotar el producto y verlo desde todos los ángulos. Es más complicado de hacer pero a mi me parece genial.
  • Vídeo: cada vez más en alza, ya sean en plan pasarela o explicativos del producto.
  • User Generated Content (UGC): las fotos de Instagram (o cualquier otra plataforma) de clientes que ya lo han comprado le da un toque humano a los productos, además de aumentar la afinidad de los consumidores con la marca.
  • Ratings y recomendaciones: otro tipo de UGC que ayuda mucho. Ya lo puso de moda Amazon en sus inicios para aumentar la confianza de los compradores. Pueden ser estrellas, corazones, notas sobre 5 ó 10, comentarios… La transparencia ayudará a tener un mejor feedback de clientes que pueda hacerte corregir errores además de empujar las ventas de futuros compradores.
  • Preguntas y respuestas: si vendes un producto técnico igual te estás enfocando en usos, términos o funcionalidades que tú cómo vendedor conoces, pero puede que no quede claro a los consumidores. Poniendo la opción de ver pregutas frecuentes sobre el producto y que la gente pueda preguntar otras más ayuda a contribuir con la información necesaria en la página de producto y aprender de lo que buscan los consumidores. Escribí un post sobre ello hace un tiempo
  • Cross-sells: qué productos complementan al que estás mirando, o qué productos también compraron otros que compraron ese, qué servicios o productos adicionales puedes ofrecer (seguros, lotes, etc.)…  ¡Así tal vez consigas vender un poco más! Y aunque no sea u cross-sell en sí, tampoco hay que olvidar los productos recientemente vistos por si el usuario quiere volver a alguno de éstos.
  • Comparador: para comprar electrónica o maletas o cosas que tengas que ver entre varios modelos cuál es el que mejor le va a las necesidades del cliente.
  • Customizar productos: poder añadir unas siglas o customizar el producto a tu gusto suele encarecer el producto pero permite mayor afinidad con el consumidor.
  • Guía de tallas: esencial para evitar devoluciones. Es importante no solo poner las tallas con las medidas, sino también comparándola con tallajes de otros países, explicando como medirte para ver que talla tienes, especificándola para ese producto en particular, o cómo debería quedarte… También puedes ir un más allá y ofrecer un descargable para medir por ejemplo la talla de los anillos, tener un probador virtual, o incluso alguna funcionalidad de realidad virtual para “probarte” las cosas a través de la pantalla.
  • Compartir en redes sociales: auqnue no se usa mucho, siempre es bueno tener un “social share” para aquellos fans que quieran dar a conocer un producto. No nos olvidemos de tener la opción de mandar por email y por WhatsApp.

Vale, son muchas, sí, y seguro que me dejo algunas más, pero tampoco es preciso aplicarlas todas: puede que no tengas presupuesto, que no se pueda aplicar a tu producto o mercado, o que no encaje con tu marca… Hay que conseguir el equilibrio entre funcionalidades y marca, es decir, ni tantas cosas que agobie ni que sea algo tan de marca que sea difícil para un consumidor entender dónde está lo que quiere saber del producto. Tampoco hay que olvidar qué dispositivo se está utilizando, porque e través de móvil convendría quitar algunas de estas funcionalidades para que la página sea más legible y ligera.

 

| Foto: Dudes Factory